viernes, 2 de enero de 2015

¿Donde está Darwin, Einstein, Agora y Freud?




Comenzando el año 2015 y comienzo con un pensamiento que siempre ha dado vueltas en mi cabeza. 


En nuestra época tan avanzada, donde existe la tecnología, donde google te muestra todo lo que quieres saber, donde hemos "descubierto" casi todo, no existe una Agora o un Einstein.

Acabamos de ver Agora (película histórica), la cual trata de una filósofa, pero sin entrar en mucho detalle, ésta mujer; era curiosa, determinada, segura y llena de preguntas. Pasaba sus días mirando el inmenso y misterioso cielo e intentando descifrar nuestro sistema solar y como se daba el fenómeno del eclipse. A pesar de haber sido asesinada, ésta astrónomo, aserto en sus teorías. 


 ¿A donde se han ido aquellos filósofos, teóricos, pensadores? La respuesta es fácil, se han ido a la escuela. Los antiguos pensadores, filósofos y teóricos, pasaban su tiempo dejándose guiar por sus intereses, los cuales eran complementados con sus habilidades. ¿Su entorno? la naturaleza o cuartos solitarios, que los ayudaran a pensar en soledad, a descubrir, a crear, a inventar.

¿Alguien conoce la famosa teoría de Darwin?, está teoría se basa en la "Supervivencia del más apto". Resumiendo de manera breve, Darwin, decía que las especies competían por sobrevivir, y siempre quien sobrevive es el más fuerte. Siempre encontraremos un especie que predominará sobre otra. Darwin, no creo está increíble teoría en un salón de clases con 30 compañeros, mientras leía un libro de ciencias. Darwin, concluyó está teoría, a través de observaciones en un ambiente natural. 

Menciono solo un ejemplo de tantos que existen, sobre teorías que hoy conocemos y fueron creadas en ambientes puros, ricos, llenos de vida y experiencias reales... nuestra gran naturaleza; el mejor salón por excelencia, ¡el salón de mis hijos!

Ya muchos saben que mi familia NO practica el homeschooling, nunca, jamás, no cuajamos con las estructuras. Mi familia, hace años, vive el aprendizaje libre y autónomo, el famoso aprendizaje prohibido, aquel que es un tabú ante la sociedad, pero que sin embargo, es el aprendizaje de nuestros grandes personajes del pasado, esos que hoy estudiamos, que admiramos y que nos enseñaron a conocer y entender el entorno donde hoy vivimos; incluso, nos han enseñado a conocer nuestra mente, nuestro cuerpo, etc.

A excepción de aquellos padres, que día a día, admirablemente salen a buscar el dinero para su familia y tienen que enviar a sus hijos e hijas a la escuela; los demás niños y niñas, tienen derecho a una educación respetable, libre, sin presiones, sin opresiones, sin normas, sin currículos. Nuestros hijos y nuestras hijas, deben tener un entorno libre, natural, capaz de llenarlos de curiosidad, de creatividad, de preguntas, como a Darwin, como Agora, como Eintein, como a mis hijos. Nuestro sistema educativo, debe ofrecer escuelas que desarrollen el pensamiento, la creatividad, el intelecto y el talento individual de cada humano. Cada padre, debe oponerse a lo obsoleto, a lo que no sirve, a lo que no enseña, a lo que no educa. Necesitamos recobrar a Picasso, a Bethoven, a Freud, pero en las escuelas no van a ser resucitados. 

Por está razón, amo y promuevo el unschooling radical, por la libertad de educación, por la libertad de pensamientos, por la libertad de cada individuo, por la libertad del ser y escoger que aprender, cuando aprenderlo y como aprenderlo. 

Una vez más recalco, nuestra sociedad, nuestro sistema educativo, tu y yo, dudamos de la capacidad de cada niño, de cada niña, de cada joven e incluso de cada adulto, de aprender jugando, observando, intentando, experimentando, fallando y rehaciendo. Nuestros hijos y nuestras hijas, no necesitan una escuela. Me enfada cada vez que escucho que las escuelas son importantes, por que enseñan y te hacen educado. Eso es una vil mentira, una falacia, un mito. Las escuelas son lugares de castración, donde enseñan currículos aburridos, obsoletos, donde faltan el respeto a la inteligencia de cada niño, de cada niña y cada joven. Las escuelas, son tan terribles, que sientan a nuestros hijos e hijas, por horas para enseñarles cosas que no les interesa, que no los llenan de pasiones; y encima de esto, los evalúan con A, B, C, D, F. En las escuelas, si nuestros niños y niñas, eligen dibujar, en lugar de terminar la materia, son sancionados, disciplinados y muchas veces enviados a un psicólogo por problemas de atención; y nosotros los padres, tristemente los castigamos por no seguir la norma y enfocarse en  seguir sus inquietudes, intereses y habilidades. Luego, les decimos a nuestros hijos e hijas, que ellos deben ser en el futuro lo que quieran ser... ¿pero con que cara les decimos semejante locura?, si apoyamos las sanciones impuestas, por que creemos que dibujar, charlar, cantar o descubrir, son cosas que se dejan para el recreo. 

¡Que viva la libertad educativa! ¡Que unos sean matemáticos, pero que otros sean artistas!


Vanessa Caballero Núñez,
MA en Psicología.

2 comentarios:

  1. ¡Y que todos sean creativos!
    ;) Te leeré más seguido, saludos!
    Ana Medina (FB)

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